Sexualidad
La
sexualidad es el conjunto de condiciones
anatómicas,
fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan cada
sexo. También es el conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo
instintivo. En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad, entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.
Sin embargo, hoy se sabe que también algunos
mamíferos muy desarrollados, como los
delfines o algunos
pingüinos, presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye, además de
homosexualidad (observada en más de 1500 especies de
animales),
[]variantes de la
masturbación y de la
violación. La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida.
Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al
sexo, las identidades y los papeles de género, el
erotismo, el placer, la intimidad, la
reproducción y la
orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.
ADN
Desde el punto de vista
químico, el ADN es un
polímero de nucleótidos, es decir, un
polinucleótido. Un polímero es un compuesto formado por muchas unidades simples conectadas entre sí, como si fuera un largo
tren formado por
vagones. En el ADN, cada
vagón es un
nucleótido, y cada nucleótido, a su vez, está formado por un azúcar (la
desoxirribosa), una
base nitrogenada (que puede ser
adenina→
A,
timina→
T,
citosina→
C o
guanina→
G) y un grupo
fosfato que actúa como enganche de cada
vagón con el siguiente. Lo que distingue a un
vagón (nucleótido) de otro es, entonces, la base nitrogenada, y por ello la secuencia del ADN se especifica nombrando sólo la secuencia de sus bases. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena (el ordenamiento de los cuatro tipos de
vagones a lo largo de todo el
tren) es la que codifica la información genética: por ejemplo, una secuencia de ADN puede ser
ATGCTAGATCGC... En los organismos vivos, el ADN se presenta como una doble cadena de nucleótidos, en la que las dos hebras están unidas entre sí por unas conexiones denominadas
puentes de hidrógeno.